Ciertas cosas como nacer, despertar, imaginar, sentir, escuchar, dibujar, conocer, ser, soñar, querer, amar, abrazar, besar, disfrutar, leer, existir, dibujar, pintar, escribir, bailar, dudar, aprender, recordar, olvidar, viajar, gritar, correr, reír, llorar, cantar, enamorar, pensar, caer, levantarse, comprender, soltar, avanzar, vivir y otras tantas más son las que a uno lo hacen CRECER! LET IT BE! & Shine On You Crazy Diamond!
jueves, 23 de julio de 2015
viernes, 3 de julio de 2015
LA ÚLTIMA VEZ by DARIO SZTAJNSZRAJBER
¿Cuándo fue la última vez que te preguntaste? No buscando una respuesta ni encontrando una certeza, sino la última vez que te escapaste de lo cotidiano y te detuviste. No por cansancio ni por desidia, sino porque sí. ¿Cuándo fue la última vez que te detuviste y dejaste que todo a tu alrededor flotara? Como quien se anima a desconectar las cosas, a quitarles su carácter de utilidad, a sacarlas de la lógica del cálculo. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo que no sirviera para nada? Para nada ni para nadie, ya que las servidumbres se presentan de formas muy misteriosas. Algo que no fuese pensado desde la ganancia, el interés o el egoísmo. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo porque sí? No porque te convenía o porque lo necesitabas, o incluso porque lo querías; sino porque sí. O al revés: ¿cuándo fue la última vez que la casualidad hizo con vos algo? No algo productivo, ni profundo, ni siquiera algo en sentido estricto. ¿Cuándo fue la última vez que le diste un abrazo a alguien? No a tus seres queridos ni a personas conocidas, sino a “alguien”, no importa a quien. ¿Cuándo fue la última vez que diste? No importa qué. Un regalo no vale por lo que es, sino que vale en tanto regalo. Un regalo no vale. Un regalo no es. Se da y no vuelve. ¿Cuándo fue la última vez que te abriste? ¿O que no te cerraste? ¿O que demoliste tus puertas? ¿O que dejaste entrar al indigente? ¿O que ese otro irrumpió en vos y te llevó puesto? ¿Cuándo fue la última vez que recordaste? No cuando vence la factura de gas o la fecha del examen, sino que te recordaste como una trama, como una huella, como parte del relato en el que te ves inmerso, como el deseo de querer seguir narrándote. ¿Cuándo fue la última vez que lloraste? Simplemente lloraste. De alegría, de tristeza, da igual. Llorar, como quien expresa en ese acto primitivo la existencia viva; como quien solicita, pide, ruega, pero no reclama, ni exige, ni cree merecer.¿Cuándo fue la última vez que te perdiste? No en esta calle o en este trabajo o con este proyecto compartido. Perderse, dejándose llevar por ese acontecimiento imprevisible, dejándolo ser. El mundo está repleto de carteles y señales. El mundo está lleno de héroes que te proponen un formato industrial del ser uno mismo y una carrera exitosa basada en el afianzamiento de lo que sos. No importa qué sos, sino abroquelarte en lo tuyo, o en los tuyos, y sobre todo erigir los muros que hacen del otro y de lo otro algo invisible. Por eso perderse, como quien pasea sin rumbo, o habla con una tortuga, o le pide perdón a un helado por comérselo. Como quien se baja del colectivo para caminar por esas calles extrañas, como quien encuentra una mirada que lo devuelve para adentro y cae en el abismo. ¿Cuándo fue la última vez que tuviste miedo? No por lo que te pudiera pasar, sino por pensar que tal vez nunca no te pasara nada. ¿Cuándo fue la última vez que preferiste la nada al ser, un olor a un concepto, un insomnio a un ansiolítico, un árbol viejo a un ascensor? ¿Cuándo fue la última vez que te traicionaste, que te animaste, que transgrediste, que te lanzaste, que tuviste un sueño, que creíste, que descreíste, que te arrepentiste, que te afirmaste, que te cuestionaste, que soltaste lo propio y te abriste a la pregunta? ¿Cuándo fue la última vez que te preguntaste?
sábado, 27 de junio de 2015
lunes, 8 de junio de 2015
domingo, 7 de junio de 2015
lunes, 11 de mayo de 2015
miércoles, 22 de abril de 2015
LA VOZ by Char Giordano
Cuando callas el silencio de la voz ausente se hace
oír desde la lejanía de la presencia
resonando en silencio por todos lados
aturdiéndose como en el espacio en donde no habita el sonido
y en
plena omisión la palabra que antes su boca solía pronunciar.
Tu cabeza desborda de interrogantes pensamientos
a causa de la voz que antes te hablaba y fugaz
se a ido.
Y la locura y desdicha de sentir el vacío de
un sonido ausente
que antes vibraba a borbotones en los alrededores tuyos
y que hoy calla pero retumba y te hace eco.
Y ya no te buscan, ya no te llaman por tu
nombre
pero aún así, oyes los alaridos de aquella que no
suena, la voz que ha callado y que se esconde.
Y Aunque ya no las pronuncien aquellos labios.
Percibes el desierto que han dejado esas voces.
La ausencia...
La ausencia...
Palabras mudas que ya no dicen
nada.
Y que solo dejaron una melodía flotando en el aire.
Char Giordano
lunes, 20 de abril de 2015
El mundo en mis ojos by DEPECHE MODE
Alrededor del mundo y vuelta
Y no tendrás que moverte
Sólo sentarte quieta
Ahora deja que tu mente haga el camino
Y deja que mi cuerpo hable
Déjame enseñarte el mundo en mis ojos
Te llevaré a la montaña más alta
Al fondo del mar más profundo
Y no necesitaremos un mapa, créeme
Ahora deja que mi cuerpo se mueva
Y deja que mis manos te tranquilicen
Déjame enseñarte el mundo en mis ojos
Eso es todo lo que hay
Nada más que lo que puedes sentir ahora
Eso es todo lo que hay
Déjame subirte a un barco
En un viaje largo, largo
Tus labios cerca de mis labios
Todas las islas del océano
Todos los cielos en movimiento
Déjame enseñarte el mundo en mis ojos
Eso es todo lo que hay
Nada más que lo que puedes tocar ahora
Eso es todo lo que hay
Déjame enseñarte el mundo en mis ojos
sábado, 18 de abril de 2015
LOS OJOS by Char Giordano
En medio de una noche fría el viento corre rapaz y arrasa con todo a su paso, entras en aquel pequeño lugar para resguardarte del clima y te sientas en aquella esquina. Entonces alguien se sienta a tu lado, levantas la mirada y los ves allí , son dos ojos que te hablan, y los miras pero no puedes concentrarte en lo que está diciendo la boca que se encuentra más por debajo del rostro.
No puedes fijar en ellos tus ojos y esquivas la mirada porque ellos te intimidan, pero igualmente cuando tu tomas el valor suficiente vuelves a ver sus ojos; sin temor lo miras y ellos te miran a ti y no sé si de la misma forma pero te miran y eso te basta. A veces esos ojos te esquivan y no sabes porqué y otras veces se cruzan y entrelazan miradas y sientes como querer retener ese instante aunque sea por unos segundos más, y tratas de mantener firme tu mirada en ellos pero no puedes y vuelves a mirar para otro lado.
Se siente bien saber que te miran aunque los evites continuamente por miedo a que te ojeen. No sé, pero sientes en ese momento como la eternidad se hace presente.
Entre charlas y risas las horas pasan volando. Ya es tarde y los ojos se despiden con sólo un hasta luego. Les abres la puerta y se van.
Al día siguiente cuando te levantas puedes sentirte extraña y es ahí cuando te das cuenta como aún ellos te siguen penetrando y no puedes quitar de tu mente esas dos pulpilas. Acaso será por su color ? Será por esa forma en que miran? O viste algo más allá de ellos? No lo se, de lo único que puedo estar segura es que en ese abrir y cerrar de ojos, mi alma le pertenecieron aquellos que me miraron fijamente y ahora me es inevitable no ver lo que veo, no puedo despegarme de ellos porque esos ojos son los que me han hechizado así de repente y tan solo en un parpadeo.
No se si algún día me volveré a cruzar y a reencontrar a esos dos ojos frente a mi, no estoy segura de que eso sea así pero todo puede pasar nunca se sabe lo que nos depara el destino, nunca esperé sinceramente que pase lo que pasó.
Char Giordano.
lunes, 13 de abril de 2015
sábado, 11 de abril de 2015
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